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la estación de bombeo - La Empresa de Instrumentos Científicos de Cambridge - Pye Company
The Pumping Station (la estación de bombeo)
Main Engine Room
1. Las Máquinas de Vapor de Hathorn Davey
Estos son los únicos dos motores de este tipo en funcionamiento en el mundo. Son motores no giratorios, en tándem, con componentes, elaborados por Hathorn Davey. Fueron instalados cuando la estación de bombeo fue construida en 1894. Bombeaban las aguas residuales de Cambridge cuesta arriba hacia una finca en el campo de Milton, a más de un kilómetro y medio de aquí, y a doce metros de altura.
Las máquinas de vapor trabajaban alternativamente. Una bombeaba 24 horas al día durante dos semanas, mientras que la máquina en descanso se limpiaba y recibía manutención y reparaciones. Cada máquina tiene dos cilindros de vapor (llamados ‘componentes’) puestos de extremo a extremo (‘en tándem’) sobre el mismo vástago de émbolo. El vástago empuja el largo doble disco situado al extremo de la máquina. No hace revoluciones completas. En cambio, se mece hacia adelante y hacia atrás en cuartos de revolución (‘no giratorios’). Esto convierte el movimiento horizontal de los vástagos de émbolo en el movimiento vertical de los vástagos de bombas.
2. El Trabajo en la Estación de Bombeo
Un equipo diestro de trabajadores mantuvo la estación de bombeo en funcionamiento 24 horas al día, 7 días a la semana, durante más de 70 años.
No había duchas, lavabos, ni servicios hasta finales de los años 40. Los empleados calentaban sus platos preparados en sus casas sobre las máquinas de vapor y calentaban agua para el té en los hornos. Durante la noche, la estación estaba iluminada por pocas bombillas, lo que hacía que el lugar fuera lúgubre y tuviera muchas sombras.
Se necesitaba un maquinista, un lavador y un fogonero para hacer funcionar los motores. En 1895, cada equipo trabajaba turnos de 12 horas. En los años 1920, se introdujeron turnos de 8 horas.
El maquinista verificaba la profundidad de las aguas residuales en el pozo, anticipaba los niveles de elevación, y se aseguraba de que la maquinaria funcionara eficazmente. Percy Lyon, el último maquinista, dijo que aprendió su trabajo mientras lo hacía.
Los limpiadores mantenían las máquinas y la sala de máquinas limpias y ayudaban al maquinista. Limpiaban las 52 ventanas de la estación cada semana. En los años 30, un limpiador cobraba 4 libras, 14 chelines y 6 peniques al día (el equivalente de 208, 92 euros).
El fogonero ponía el carbón en las calderas de la calurosa y oscura Sala de Calderas. Movía 20 cargas pesadas en carretillas durante cada turno. El fogonero también rastrillaba el polvo caliente de las calderas y tenía que llevar zapatos de madera para protegerse los pies.
Los otros miembros del personal trabajaban durante el día. Entre ellos, el ingeniero gerente a cargo y los destructores que surtían los desperdicios. Nunca se empleaba mujeres en la estación de bombeo.
Electric Room
3. Cambridge Antes de la Estación de Bombeo:
“Una Desgracia para la Humanidad”
En el siglo XIX, las calles de Cambridge estaban sucias y el Río Cam era una alcantarilla abierta. William Ranger era un inspector para la Junta General Nacional de Salud. En sus reportes, él informó que las condiciones en Cambridge eran "tan miserables como para ser una desgracia para humanidad, y aún más para civilización". Estas condiciones llevaron a una salud pública pobre y brotes de enfermedades como el cólera, tifoidea, la fiebre escarlatina. Las personas a menudo morían jóvenes.
El informe de William Ranger sobre Cambridge se publicó en 1549 para los Comisionados de Mejora de Cambridge. Ellos eran los responsables de mantener la ciudad limpia. El reporte denotaba una imagen severa de las zonas más pobres. Las empresas estaban atestadas alrededor de casas superpobladas. La sangre de los mataderos fluía en las alcantarillas, y el aire olía a animales y basura.
La recolección de basura y la eliminación de aguas residuales eran imprescindibles. Los Comisionados de Mejora pagaban a "pepenadores oficiales" para recoger basura y mantener limpias las calles. Pepenadores privados también recogían basura y la guardaba en sus patios. El sistema de alcantarillas no cubría todo el pueblo y desembocaba en el Río Cam. La Reina Victoria le preguntó una vez al Maestro del Colegio Trinidad sobre los trozos de papel flotando en el río. Él respondió con tacto: "Esas, mi Señora, son avisos que prohíben bañarse”. Pero eran, por supuesto, papel higiénico.
Los Comisionados entendieron los problemas y preguntaron a expertos para soluciones. Uno de ellos fue Joseph Bazalgette, quien había planeado el sistema de alcantarillado de Londres. Desafortunadamente, los Comisionados no contaban con los fondos que se necesitaban. Pasarían otros 40 años hasta que algo cambiara.
4. La Estación de Bombeo que Salvó a Cambridge
El consejo local construyó la Estación de Bombeo en 1894. Fue un diseño inteligente y eficiente que resolvió los problemas de alcantarillado y basura de la ciudad. Operó por más de 70 años.
El ingeniero del consejo John Wood diseñó el nuevo sistema de eliminación de aguas residuales y de basura. Él comparó las propuestas de los expertos y combinó las mejores partes.
El consejo reemplazó las alcantarillas viejas y construyó 37 millas de nuevas. alcantarillas. Una alcantarilla en especial interceptaba y desviaba las aguas residuales, evitando que llegaran al Río Cam. Las aguas residuales fluían bajo el pueblo, atraídas por la gravedad. Todas las aguas se recolectaban en el pozo debajo la Estación de Bombeo.
La Estación de Bombeo comenzó en 1895. El proyecto costó más de £120.000 (lo que hoy serían aproximadamente £10 millones) y tomó 18 meses para completarse. Además, proporcionó trabajo para los habitantes locales desempleados.
La estación de bombeo tuvo un gran impacto en la vida de las personas. En sus primeros 10 años, la tasa de mortalidad local se redujo en un 15%.
A medida que aumentaba la población de Cambridge, motores de gas y bombas eléctricas se agregaron a la Estación de Bombeo para aumentar su capacidad. También, se instaló una caldera adicional en 1923. Ella se convirtió en la caldera principal después de la Segunda Guerra Mundial.
La estación de bombeo cerró en 1968, y fue reemplazada por la Estación de Bombeo Eléctrica de Riverside situada a un lado de ella.
5. Un Nuevo Uso para una Vieja Estación de Bombeo
Cuando la estación de bombeo cerró en 1968, los trabajadores apagaron los motores, dejaron sus herramientas y abandonaron el sitio. El Consejo Local decidió demoler el edificio y desechar la maquinaria. Estudiantes y los residentes hicieron campaña para salvar el sitio y los motores. Ellos crearon el Museo para contar la historia del pasado industrial de Cambridge.
Tres estudiantes de ingeniería de la Universidad de Cambridge, Ken Moxham, John Sharpe y Alex Ritchie, lideraron la exitosa lucha para salvar la estación de bombeo. Ellos creyeron que los motores tenían gran valor histórico y educativo.
La primera jornada de puertas abiertas del museo fue en mayo de 1971 y alrededor 5,000 personas visitaron el museo.
Durante la mayor parte de su historia, el Museo fue administrado en su totalidad por voluntarios. Ellos crearon una organización (un "fideicomiso") para comprar el sitio y desarrollar del museo. Dieron, dado su tiempo, conocimientos y habilidades para reparar edificios, regresar maquinaria a funcionamiento y recolectar objetos que representaban industria y tecnología local.
El Museo ha tenido que recaudar dinero para financiar su trabajo, a veces utilizando métodos innovadores. En 1978, la BBC se hizo cargo de una parte del Museo para transmitir Radio 3, fijando una antena a la chimenea. Pagaban £100 al año, además de aceptar para reparar el techo.
En 2013, el Heritage Lottery Fund otorgó al Museo importantes fondos para transformar el sitio. El Museo reabrió en 2018 con nuevas exposiciones e instalaciones.
6. Las Aguas Residuales de Cambridge:
Lo Que Sucede Hoy
Cada vez que descarga el inodoro, se ducha o usa la lavadora, toda el agua que usa termina en un solo lugar: la alcantarilla.
El agua usada de los miles de casas en Cambridge se une en una red de tuberías de alcantarillado debajo de la ciudad.
Utilizando la gravedad natural del área, todas las aguas residuales que salen de la ciudad fluyen a través de estas alcantarillas hacia el Centro de Reciclaje de Agua en Milton, a más de una milla de distancia.
En el Centro de Reciclaje de Agua, las aguas residuales se filtran para eliminar todos los elementos no filtrables, como toallitas y bastoncillos de algodón. Luego se trata y limpia para que pueda bombearse nuevamente a los ríos y cursos de agua de la región.
Parte del proceso de tratamiento toma todos los sólidos recolectados de las aguas residuales y los calienta a una temperatura elevada. Esto produce un gas que puede convertirse en electricidad, ¡literalmente generando energía de la popó!
Gas Engine Room
7. Los Motores de Gas
Estos motores fueron instalados en 1909 para activar las bombas en el sótano. Servían de ayuda a las máquinas de vapor y aumentaban la capacidad de bombeo de la estación. Mientras Cambridge creció, el volumen de aguas residuales proveniente de los hogares y de las lluvias corriendo en las calles aumentó. Todo iba dirigido a alcantarillas combinadas, lo que hizo imprescindible la construcción de una estación de bombeo.
Los motores de la Empresa Nacional de Motores de Gas eran abastecidos con gas de carbón por la fábrica de gas vecina. Alcanzaban su mayor fuerza dentro de 10 ó 20 minutos, mientras que se necesitaba horas para poner las máquinas de vapor en función. Sin embargo, a diferencia de las máquinas de vapor, estos motores se ponían en función sin ser conectados a las bombas ya que no poseían suficiente energía para operarlas. Las bombas estaban conectadas una vez que el motor había alcanzado su capacidad máxima.
Boiler Room
8. En el Corazón de la Estación de Bombeo:
El Hogar del Fogonero
La Sala de Calderas era el corazón de la Estación de Bombeo, abasteciendo el vapor que daba energía a las máquinas que bombeaban las aguas residuales. La sala de máquinas principal era mantenida limpia, pero la Sala de Calderas era sucia, ruidosa, y calurosa. El empleado Les Read la describió como ´lo más cercano en la tierra a las regiones inferiores. Era el epítome de todo lo vil de la era del vapor.
Cuando la Estación de Bombeo fue construida, tres calderas Babcock y Wilcox fueron instaladas. Estaban alimentadas por la incineración de basura de los hogares y de las empresas en hornos llamados destructores. Los desperdicios se introducían desde la planta superior. Cuando no había suficiente basura, un fogonero ponía carbón sobre la reja. Para producir suficiente vapor para las máquinas de bombeo, dos calderas funcionaban al mismo tiempo, mientras que la tercera era revisada. El fogonero también mantenía los niveles de agua de las calderas.
Cuando la estación de bombeo fue inaugurada, la basura de los hogares contenía pequeñas cantidades de carbón en las cenizas de las chimeneas. Esto fue una excelente fuente de energía para las calderas. Con el tiempo, el tipo de basura cambió y no quemaba tan bien como antes. En 1923, la caldera Número 4 fue instalada como refuerzo ya que quema la ‘coke’, un tipo de carbón. Durante la Segunda Guerra Mundial, la cantidad de desperdicios se redujo ya que la gente reciclaba para el esfuerzo de guerra. En 1942, la Estación de Bombeo cesó de quemar basura de los hogares y la Número 4 se convirtió en la caldera principal.
Ha sido eliminada la caldera Número 3 y parte de la Número 2. La caldera Número 1 y sus destructores son los ejemplos más tempranos de esta tecnología que sobreviven.
Ash Tunnel
9. El túnel de cenizas
La estación de bombeo quemaba los desperdicios de Cambridge en hornos llamados ‘destructores’. Se utilizaba la energía que producían para calentar agua en calderas y crear el vapor que servía al funcionamiento de los motores que bombeaban las aguas residuales. El polvo y ‘clinker’ (polvo y residuos sólidos provenientes de los desperdicios quemados) eran rastrillados hacia afuera y depositados en fosas cercanas.
En este túnel se puede ver las puertas que cubren las rejillas del fuego de los destructores. Los empleados de la estación de bombeo tenían que abrir las puertas del horno para rastrillar el polvo y el ‘clinker’ malolientes. Después los echaban en carretas para ser transportados. Después de 1926, los trabajadores utilizaban camiones que rodaban sobre rieles.
Hay un comedero en el suelo opuesto a las rejillas del fuego que conservaba agua para refrescar las largas herramientas de hierro usadas para rastrillar.
Las hendiduras en la tierra demuestran donde los trabajadores estaban posicionados, hacia un lado para evitar el contacto directo con el calor de los hornos.
A partir de 1926, los camiones llenos eran empujados a mano a lo largo de las rieles para llevarlos más allá del edificio ahora utilizado como Salón de Imprenta. Aquí volteaban sobre una pieza giratoria que los colocaba sobre carriles para ser halados por un cabrestante de vapor hacia el ápice del sitio. Una vez ahí, los camiones eran empujados a mano y vaciados en las varias fosas del área. Las fosas eran creadas cuando se extraía arcilla de la tierra para producir ladrillos.
Top Bay
1. Montones de basura
La Estación de Bombeo fue un diseño ingenioso para resolver tanto el problema de la eliminación de basura como el de aguas residuales. La basura se utilizaba como combustible gratuito para calentar calderas que alimentaban la bomba de aguas residuales. Primero llegaba a la plataforma de descarga para ser clasificada. Luego se quemaba en hornos llamados "destructores".
Hasta que se construyó la Estación de Bombeo en 1894 la basura se acumulaba en terrenos en torno a la ciudad. Después empezó a haber trabajadores responsables de recoger desechos domésticos, utilizando carros tirados por caballos. Lo hacían seis días a la semana, pues el domingo era día de descanso y oración. La basura se clasificaba a mano. Se eliminaba el vidrio y el metal no combustibles. El resto se quemaba. Los domingos y cuando no había suficiente basura, se usaba carbón.
El trabajo en la plataforma de descarga era caluroso y maloliente. Dadas las condiciones, el edificio carecía de techumbre, aunque al comienzo de la Segunda Guerra Mundial, se agregó una extensión para bloquear la luz de los hornos durante los apagones.
La cantidad de basura que se generaba en la ciudad disminuyó a medida que la gente empezó a reciclar más, sobre durante la guerra. De hecho, en Cambridge se reciclaba mucho más que el promedio nacional. Además, el tipo de basura empezó a ser diferente y menos inflamable. Por eso, en 1942, la Estación de Bombeo dejó de quemar basura doméstica, que empezó a llevarse a vertederos.
Aunque había desechos comerciales que aún se quemaban, el coque (que es un tipo de carbón) se convirtió en el combustible principal. Sin embargo, sin basura doméstica para clasificar y remover, ocho de los nueve trabajadores de los hornos perdieron su empleo.
Subtítulos de las imágenes
1. Trabajador de los hornos echando desechos comerciales al destructor en la década de 1960.
2. Fred Gawthorp, recolector de basura, en Union Lane con el carro n.º 46 de la Corporación de Cambridge, 1920.
2. Zona de carga
Después de que la basura entrara en la plataforma de descarga, se clasificaba a mano para eliminar el vidrio y el metal no combustibles. Esa basura se usaba como combustible para los hornos, llamados destructores. Los trabajadores la apaleaban a través de las escotillas que se localizaban en la zona de carga. Era un trabajo muy caluroso y maloliente.
Se cuenta que en cierta ocasión un artista ambulante trajo un cocodrilo muerto para que se quemara en los destructores. Sin embargo, a la lumbre de los hornos en la zona de carga, el cocodrilo ¡se despertó!
3. Hierro fundido y el Duque de Hierro de Cambridge
La fundición de hierro fue una industria importante en Cambridge en el siglo XIX. La fundición de hierro consiste en crear objetos, llamados piezas fundidas, a partir de hierro caliente moldeado. El trabajo de los fundidores locales sigue presente en postes y puentes de la ciudad. Otras industrias locales dependían de la maquinaria fabricada en las fundiciones de Cambridge.
Antes del siglo XIX, los herreros de Cambridge vendían sus piezas fundidas en otros lugares. William Finch, originario de Midlands, una zona importante para la fundición de hierro, compró una herrería en Market Street en 1688. Fue dirigida por la familia Finch y sus sucesores, Swann Hurrell, Beales y Macintosh, durante 280 años.
La familia Finch construyó la primera fundición de hierro importante de Cambridge a principios del siglo XIX. Cambridge necesitaba su propia industria debido a la dificultad de transportar piezas de mucho peso. La fundición estaba en Bridge Street, cerca del río, para que el hierro pudiera ser transportado en barcazas. Los Headly también fueron una familia importante en la fundición de hierro, con una fundición en Market Hill.
Trabajar en una fundación de hierro era caluroso, sucio y peligroso. Quienes vivían cerca de la fundición de Headly se quejaban del hollín de los hornos. Cuando se incendió en 1846, las personas locales solicitaron que la fundición se trasladara a otro lugar. La nueva Eagle Foundry se instaló en Mill Road, más alejada de la ciudad y junto a la nueva línea de ferrocarril.
La fundición de hierro era un negocio respetado. Los dueños eran personas importantes. Swann Hurrell fue alcalde de Cambridge en tres ocasiones a mediados del siglo XIX. Se le conocía como el Duque de Hierro debido a su dignidad.
La fundición de hierro en Cambridge se detuvo en 1934 cuando Mackintosh cerró su fundición de Mill Road.
4. Chivers: una historia jugosa
En el siglo XX, Chivers and Sons fue el principal productor de mermeladas y conservas en Gran Bretaña. Chivers era un nombre conocido en todos los hogares.
La familia Chivers eran agricultores en Histon desde 1806 y elaboraron su primera mermelada en 1873. Tuvo tanto éxito que fundaron Chivers and Sons, construyeron una fábrica, y fueron añadiendo otros productos a su lista.
En la década de 1890, Chivers se convirtió en la primera empresa británica en enlatar frutas. Fabricaban sus propias latas de hojalata y las barnizaban para protegerlas de los ácidos de las frutas. El ingeniero de la compañía, Charles Lack, introdujo maquinaria para enlatar de manera eficiente. Innovaciones como estas mantuvieron a Chivers a la cabeza de su competencia.
Vendían productos en todo el mundo y abrieron otras fábricas.
En la década de 1920, Chivers empleaba a 1.600 personas en Histon durante todo el año. Dos tercios eran mujeres. A diferencia de otros lugares, había mujeres ocupando puestos directivos. En 1957, la gerente Irene Winders describió un "mundo de mujeres" en el que ellas mismas dirigían departamentos y donde una mujer era la Directora.
Chivers desalentaba los sindicatos, pero cuidaba bien a sus empleados. Había ventajes tales como buenos salarios, clases formativas y uno de los primeros planes de reparto de beneficios.
Durante la Segunda Guerra Mundial, Chivers fue pionera en métodos de empaquetado de alimentos para enviar a las tropas. Estos incluían la deshidratación de vegetales y la fabricación de polvo de puré de patata. Su mayor contribución fue la producción de puré de grosella negra. En 1935, Mamie Olliver, Jefa de Química en Chivers, descubrió el alto contenido de vitamina C en las grosellas negras. Debido a este descubrimiento, se les daba puré de grosella negra a los niños para mantenerlos sanos durante la guerra.
En la década de 1950 Chivers se enfrentó a dificultades financieras y en 1959 Schweppes compró la compañía, pero cerró departamentos.
Todavía se elabora mermelada en Histon a día de hoy, pero en una nueva fábrica y bajo un nombre diferente. En cambio, la marca Chivers todavía existe en Irlanda.
Subtítulos de las imágenes:
1. Mermelada siendo vertida en frascos en la fábrica en 1894. Imagen cortesía de la Colección de Cambridgeshire, Biblioteca Central de Cambridge.
2. Un anuncio de la colección del Museo de Cambridge.
5. La Industria Cervecera: 'Cervezas Selectas de Cambridge'
Cambridge era conocido por su industria cervecera. Había unas cuarenta fábricas de cervezas en 1887 y su olor impregnaba la ciudad. Establecimientos como Anchor Brewery y Star Brewery eran puntos de referencia locales.
Cambridge se encontraba en una zona de cultivo de cebada importante y con un buen suministro de agua, ambos ingredientes clave en la elaboración de la cerveza. Durante siglos, antes de que se asentaran las fábricas de cerveza, se había elaborado cerveza débil en hogares y ‘colleges’.
Después de la Revolución Industrial, las cervecerías de Cambridge prosperaron debido a la creciente demanda. Fabricas tales como Dale invirtieron en equipos modernos, incluyendo llenadoras de botellas y refrigeradores. La cerveza de Cambridge ganó premios y las cervecerías a menudo usaban la etiqueta 'Cervezas Selectas de Cambridge'.
Trabajar en las fábricas de cerveza era peligroso. El riesgo de lesiones graves o fatales era alto, desde desmayos debido al calor o por los vapores, hasta caer en el líquido hirviendo.
Hubo figuras prominentes en Cambridge que eran directivos de fábricas de cerveza. Por ejemplo, Richard Foster cofundó Foster's Bank y era dueño de Foster's Brewery. Muchos cerveceros llegaron a ser alcaldes. Aunque raro, también había mujeres cerveceras, como Elizabeth Potts, dueña de la Anchor Brewery.
Durante la Primera Guerra Mundial, Star Brewery fue dirigida por mujeres. Hubo debates sobre la elaboración de cerveza durante la guerra porque mucha gente opinaba que la cebada debería usarse para hacer pan o gachas en su lugar.
Las fábricas de cerveza más grandes absorbieron a las más pequeñas y hacia 1900 ya solo quedaban dieciséis. A mediados del siglo XX, las fábricas de cerveza nacionales tomaron el control.
Todavía quedan vestigios de la industria cervecera. Thompson's Lane lleva el nombre de un destacado cervecero del siglo XVII y el nombre de la cervecería Dale en Gwydir Street todavía es visible.
Subtítulos de las imágenes:
1. Empleados en el patio de la fábrica de cerveza Pott's en Quayside en la década de 1880. Imagen cortesía de la Colección de Cambridgeshire, Biblioteca Central de Cambridge.
2. Tienda de cerveza de Catherine Rawlinson en Mill Road en 1908. Imagen cortesía de la Colección de Cambridgeshire, Biblioteca Central de Cambridge.
6. Fabricación de ladrillos en Cambridge
Hasta mediados del siglo XX, había muchas fábricas de ladrillos en esta parte de Cambridge. La capa local espesa de arcilla llamada "gault" se utilizaba para ladrillos blancos amarillentos llamados "Cambridge Whites". Se pueden ver por toda la ciudad.
Cada fábrica de ladrillos tenía su propia cantera donde los trabajadores excavaban la arcilla. En las fábricas de ladrillos más grandes, la arcilla se volcaba en un molino de arcilla, una máquina impulsada por vapor que facilitaba el trabajo. Luego se moldeaba en forma de ladrillo. Las fábricas de ladrillos más pequeñas lo hacían a mano. Estos ladrillos blandos y húmedos se secaban antes de ponerlos en un horno donde se cocían a altas temperaturas hasta que quedaban sólidos. Después de enfriarse, los ladrillos estaban listos para venderse.
En la fábrica de ladrillos Swann's en Newmarket Road a finales del siglo XIX y principios del siglo XX, la mayoría de los empleados trabajaban cinco días y medio a la semana. Uno de os trabajos era el de "quemador", que era quien alimentaba los hornos con carbón. Trabajaba en horarios irregulares, a veces durmiendo junto a los hornos para asegurarse de que siguieran encendidos.
El comercio fue fuerte hasta la Primera Guerra Mundial, cuando hubo poco trabajo de construcción. Después de la guerra, el ayuntamiento construyó viviendas sociales utilizando ladrillos locales. En las décadas siguientes, los cambios en los estilos de construcción y la demanda de ladrillos de colores causaron una disminución en el comercio. Swann's experimentó con hacerlos multicolores, pero habría sido demasiado costoso producirlos en gran cantidad.
Una vez agotadas, las canteras de arcilla se rellenaron con desechos, y algunas con cenizas de la Estación de Bombeo. Las fábricas de ladrillos de aquel entonces han sido derribadas.
Subtítulos de las imágenes:
1. Fábrica de ladrillos local en 1901. Imagen cortesía de la Colección de Cambridgeshire, Biblioteca Central de Cambridge.
2. Fábrica de ladrillos y tejas Cambridge Brick Company en Newmarket Road en 1928. En este terreno se encuentra ahora Corral Trading Estate y Cambridge Retail Park. Imagen cortesía de la Colección de Cambridgeshire, Biblioteca Central de Cambridge.
3. Fábrica de ladrillos Swann's en Newmarket Road en julio de 1924. Imagen cortesía de la Colección de Cambridgeshire, Biblioteca Central de Cambridge.
7.
Gas en las casas
El gas llegó a Cambridge en 1822 y hacia 1840, 350 faroles de gas iluminaban sus calles. Sin embargo, pocos hogares podían usar esta nueva fuente de energía porque era cara. El costo de iluminar una casa pequeña equivalía al salario de un obrero. En ese momento, el gas se producía a partir de carbón, por lo que el carbón sin procesar siguió siendo la opción más económica para cocinar y calentar durante muchas décadas.
La invención de medidores de gas de "pre-pago" en la década de 1880 lo hizo más asequible. La introducción de planes de alquiler semanal también permitió que más personas compraran cocinas de gas. La compañía Cambridge Gas Light ofrecía clases de cocina para hacer demostraciones de cómo usar las cocinas de gas que tenían en alquiler. En Cambridge, el consumo de gas se triplicó entre 1867 y 1900. El gas tuvo un gran impacto en el hogar, ya que era más limpio, seguro y fácil de usar para cocinar.
Durante la Primera Guerra Mundial y las huelgas de mineros de carbón en la década de 1920, se advirtió al público que había que reducir el uso de gas debido a la escasez de carbón. De hecho, durante las huelgas, el suministro no pudo satisfacer la demanda. La presión del gas se reducía durante las horas que no eran punta y se advirtió a los clientes que si obtenían más carbón, se cortaría su suministro.
El gas natural llegó a Cambridge en 1969, después de su descubrimiento en 1965. Los electrodomésticos tuvieron que ser adaptados para usar gas natural. Como parte de un programa gubernamental, se adaptaron más de 40 millones de electrodomésticos entre 1967 y 1977. A pesar de ser costoso, todos los electrodomésticos de gas pasaron una revisión. Los accidentes disminuyeron en un 80% entre 1963 y 1970.
Pye Building
Cambridge Instrument Company
(La Empresa de Instrumentos Científicos de Cambridge)
1. La tienda de Horace Darwin
La Empresa de Instrumentos Científicos de Cambridge fue creada en 1881 para responder al pedido de nuevos accesorios de los investigadores de la universidad. Mientras la Empresa creció, empezó a crear instrumentos industriales. En 1914, era el mayor empleador de Cambridge, localmente conocido como ´El Científico´ y nacionalmente por su excelencia.
Horace Darwin, el hijo de Charles Darwin, creó la Empresa con Albert George Dew-Smith. Su familia llamó esta empresa ´La tienda de Horace Darwin´. Horace era un diseñador talentoso y perfeccionó muchos instrumentos. También trabajó con científicos para crear nuevos. La mayoría de los primeros equipamientos era para la investigación biológica, tal como medir el corazón de las ranas. ¡´El Científico´ también proporcionaba las ranas!
Muchos instrumentos estaban hechos a medida para los individuales. Estos costaban mucho a la producción y, ciertos años, la empresa perdió dinero. Cuando ´El Científico´ hizo un beneficio, Horacio lo compartió con sus empleados.
Robert Stewart Whipple se unió al Científico en 1898. Además de diseñar instrumentos importantes, definía los beneficios a alcanzar, extendió la elección de productos, y motivaba una producción a gran alcance.
La medida de la temperatura se volvió en un Departamento muy importante. La medida precisa de la temperatura es vital para las industrias como la metalurgia y la producción de alimentos. Los instrumentos reemplazaban las suposiciones humanas, mejorando la eficacia, y haciendo que la metalurgia sea más barata y la alimentación más segura.
En 1919, ´El Científico´ compró la Empresa de Instrumentos de Cambridge y su fabrica de Londres. La empresa cambió su nombre por La Empresa de Instrumentos de Cambridge y Paul, antes de cortarlo en La Empresa de Instrumentos de Cambridge en 1924. Su nuevo logo fue una parte metálica llamada ´cam´ adjuntada por un circuito eléctrico llamado ´puente´. Esto representaba los productos eléctricos y mecánicos de la Empresa, y su lugar de nacimiento, Cambridge.
2. El Científico durante la Guerra
La Empresa de Instrumentos de Cambridge, o ´El Científico´, su nombre popular, jugó un rol activo durante las dos guerras mundiales. Se volvió en una ´fabrica controlada´, lo que significa que sólo podía realizar tareas aprobadas por el gobierno. Diseñaba y hacía instrumentos para las fabricas militarías y de municiones.
Durante la Primera Guerra Mundial, el Científico creó nuevas tiendas de trabajo y una fabrica secreta en una pista de patinaje para aumentar su producción. Empleaba a mujeres para reemplazar los hombres idos a la guerra y responder al pedido que iba creciendo. Al principio de la guerra, sólo cinco mujeres trabajaban en la empresa. En 1918, 200 de los 488 empleados eran mujeres.
Después de la guerra, el director Horace Darwin fue hecho caballero por su trabajo de importancia. El director-manager Cecil Mason recibió una distinción de la Reina (´OBE´) por haber fabricado y comprobado los fusibles para la artillería.
El Científico también hizo instrumentos militares durante la Segunda Guerra Mundial. Estos incluyan instrumentos para comprobar el material de los paracaídas, analizar las fotos del cielo, y medir la riguridad de las cinturas acerca de las ruedas de los tanques. El equipamiento de la Empresa para desmagnetizar los barcos y evitar las minas magnéticas estaba disponible en la mayoría de los puertos de los Aliados.
La Empresa también perfeccionó el material para localizar las armas de los enemigos. En Septiembre de 1944, un equipe se fue a Canterbury para crear y mantener instrumentos para localizar los sitios de lanzamiento de ´Doodlebug´, la bomba que volaba. Cuando los soldados que utilizaban los instrumentos fueron hecho prisioneros de los Nazis en Bélgica, el equipo les mandé cartones de comida. Durante la guerra, las mujeres trabajaban desde las ocho hasta las siete y media, y los hombres hasta las ocho. Muchos trabajaban con materiales non seguros, tal como mercurio y pintura radioactiva. La Empleadora Doria Moore dijo ´Uno hacía lo que se les pedía hacer´.
3. El trabajo en la Empresa de Instrumentos
La Empresa de Instrumentos de Cambridge creció de seis empleados en 1881 a 2000 en 1968. Las condiciones de trabajo y el trabajo cambiaron, pero la Empresa mantuvo su ambiente familiar. A la mayoría de los empleados le encantaba trabajar ahí y a menudo está donde pasaban su carrera entera.
Muchos empezaron de aprendiz y progresaron en la jerarquía. La Escuela de Cambios de Aprendices (´Apprentice Trade School´) fue creada en 1917 para procurar a la Empresa fabricantes de instrumentos cualificados. Sólo se aceptaba a chicos ´con el buen calibre´.
La escuela producía unos de los instrumentos para ingenieros más avanzados del país. Cuando Glyn Jackson ganó una competición para aprendices en 1963, los juzgadores dijeron que su galvanómetro era ´un excelente ejemplo de fabricación a mano de instrumento eléctrico tradicional. No se pudo encontrar un error de detalle.´
No se aceptaba a chicas. pero cientas de mujeres se unieron a la Empresa durante la Primera Guerra Mundial. Al contrario de otros lugares, las mujeres conservaron sus puestos después del fin de la guerra y continuaron formando parte de las más valoradas fuerzas de trabajo, con una presencia en la mayoría de los Departamentos.
La Empresa estaba un lugar bastante seguro donde trabajar y sólo contaba con uno o dos accidentes al año. Sin embargo, unos empleados trabajaban con substancias peligrosas. En los años 1950, ´Old Walter´ tenía la costumbre de probar los baños químicos del Departamento de capa metálica. A fin de cuentas, ¡le hizo perder sus dientes!
La Empresa puso en funcionamiento una cirugía en 1927. También se introdujeron otras ventajas, entre las cuales una jubilación, baja por enfermedad, y un fondo de beneficio.
Las actividades sociales jugaban también un papel muy importante en la vida al trabajo. Contaba con un club de deporte y actividades al exterior, la fiesta de Navidad para los niños durante la cual el Padre de Navidad daba regalos hechos a mano.
4. El crecimiento después de la guerra
Después de la Segunda Guerra Mundial, la Empresa de Instrumentos de Cambridge regresó a fabricar equipamiento industrial y a perfeccionar nuevos instrumentos. Entre sus productos una de las invenciones medicales más importante del siglo veinte.
El pedido de equipamiento industrial de la empresa creció muy pronto. En 1947, recibía 150 pedidos cada día, en comparación con 60 antes de la guerra. Sin embargo, experimentaba dificultades para encontrar material y empleados cualificados. Por eso, la empresa encontró materiales de substitución y técnicas de fabricación más sencillas. También estrechó sus oficinas hasta Londres y compró otra manufactura ahí.
La Empresa estaba conocida por sus instrumentos de cualidad. Cuando las estaciones eléctricas cambiaron por el Celsius, los ingenieros mandaron sus instrumentos en Fahrenheit para proceder a la conversión. Un empleado notó que algunos de ellos eran muy viejos. ´Si todos nuestros productos duraran todo este tiempo, la actividad de nuestra empresa se hiciera más lenta.´
En 1959, la empresa construyó bloques de investigación para crear más productos. En este momento, fabricó más de 2000 instrumentos diferentes. Un empleado dijo que su propósito iba de ´¡grabar el sonido de un bebe non nacido al problema de reducir el consumo de gas en un crematorio!.´
El producto más importante fue el electrocardiógrafo, que graba la actividad eléctrica del corazón. Cuando el Dr. Willem Einthoven lo inventó en 1903, esta máquina cabía dentro de una cámara y pesaba 300 kilogramos. Sin embargo, revolucionó el estudio del corazón y el tratamiento de sus enfermedades.
La Empresa empezó la producción del electrocardiógrafo en 1911. Los diseñadores lo hicieron más pequeño pero se mantuvo esencialmente como a sus principios durante varias décadas. Dos modelos de un diseño completamente diferente fueron introducidos en 1950. Una expedición tomó uno en las Himalayas, lo que demuestra cuanto fácil de llevar y robusto se había vuelto.
5. Ver el mundo en detalles
A fines de los años 1950, el nuevo Director Manager Harold Pritchard cambió la manera de funcionar de la Empresa de Instrumentos de Cambridge. En vez de sólo trabajar en Inglaterra, la Empresa también pagó el derecho de fabricar nuevos productos inventados en otras partes del mundo.
El Doctor Peter Duncumb creó el Escáner Micro Analizador de Prueba de Radiografía (´Scanning Electron Probe X-ray Microanalyser´) en el Laboratorio Cavendish de la Universidad de Cambridge. Este último analizaba la estructura y la composición de materiales a escala microscópica. Dr. David Melford de los Laboratorios de Investigación Investidura de Tubos (´Tube Investments Research Laboratories´) colaboró con él sobre un prototipo. Acabaron con su diseño a la Nochevieja 1957, ¡en contra de la voluntad de sus familias!
La Empresa de Instrumentos de Cambridge empezó a producirlo en 1960 bajo el nombre Micro Escáner. Fue de inmediato un éxito, vendiendo 83 dentro de cinco años por 21000 euro cada uno (aproximadamente 446000 euro hoy en día). Entre los clientes las autoridades de energía atómica, las empresas de hierro, y los laboratorios de investigación.
La Empresa utilizó su nueva pericia para producir un microscopio escáner de electrones creado por el Doctor Charles Oatley en el Departamento de Ingeniero de la Universidad. Se llamaba el Estéreo Escáner, según sus imágenes estereoscópicas (3D). Fue el primer microscopio escáner a electrones comercializado en el mundo. En 1966, fue llamado ´uno de los nuevos 100 más destacados productos técnicos del año.´
La Empresa de ferrocarriles británica (´British Railway´) utilizó un estéreo escáner para analizar los errores en los ferrocarriles y en las ruedas, lo que salvó la vida de la gente. El Instituto de Investigadores Chester Beatty también utilizó uno para fabricar la primera observación en tres dimensiones de una célula de cáncer en alta magnificación.
Pues, la Empresa extendió la selección de sus productos de alta tecnología y contribuyó para perfeccionar las pastillas de silicona.
Uno de los sucesores de la Empresa de Instrumentos de Cambridge, Zeiss, continúa creando versiones modernas del estéreo escáner.
6. La compra
En los años después de la guerra, había una tendencia general de las empresas a fusionar en menos pero más grandes empresas. La Empresa de Instrumentos de Cambridge se extendió en los años 1960 tomando posesión de otros fabricantes de instrumentos científicos. Sin embargo, después de una competencia muy intensa, la Empresa fue comprada por George Kent Ltd.
En los años 1960, la Empresa contaba con 2000 empleados y sus instrumentos para probar los electrones se vendían bien. Sin embargo, eran muy caros a la producción, por eso, los beneficios eran limitados. A la presidencia de la empresa estaba Erasmus Darwin Barlow, el nieto del fundador de la Empresa. Reorganizó la Empresa para intentar hacer que sea más productiva.
A este momento, el gobierno estaba a favor de las fusiones para que las empresas sean más competitivas. En abril 1968, la Organización de Dotación (´Rank Organization´) hizo una oferta para comprar la empresa. La presidencia de la empresa fue interesada, pero pensó que ´tecnológicamente, ellos (Rank) no podrán ayudar Cambridge´. En vez de esto, se puso en contacto con el principal fabricante de instrumentos, George Kent.
Rank continuaba haciendo mejores ofertas que las de George Kent hasta que el gobierno intervenga y compró partes para él. Rank renunció. Fue la primera vez que el gobierno tomaba partido y utilizaba el dinero de los impuestos de esta manera.
Gracias a más soporte del gobierno, George Kent completó la compra de la Empresa de Instrumentos de Cambridge en junio de 1968. Pagó más de 17000 millones de euro para una empresa que valía 31000 millones de euro.
Nunca licenció pero George Kent impuso cambios en el estilo de gestión. Muchos empleados echaban de menos al ambiente familiar y dimitieron de la empresa.
A partir de los años 1970, partes de la empresa fueron vendidas. Otras partes continuaron encontrando dificultades. Aún existen ruinas en Cambridge en Zeiss y Leica.
Pye Company
(Empresa Pye)
1. La historia de Pye
De un negocio a tiempo parcial iniciado en un cobertizo de jardín a finales del siglo XIX, Pye se convirtió en una exitosa empresa de electrónicos reconocida mundialmente. En las décadas de 1950 y 1960, fue el mayor empleador del sector privado en Cambridge, con más de 8000 empleados.
Inicialmente, Pye se especializó en la fabricación de instrumentos científicos. Más tarde se convirtió en una marca líder en entretenimiento para el hogar, primero en radios, luego televisores y tocadiscos. En la década de 1950, la mayoría de los hogares en Gran Bretaña tenían al menos un producto Pye.
Sin embargo, Pye no solo se dedicó al entretenimiento en casa. Sus ingenieros diseñaron muchos otros productos que estaban a la vanguardia de la tecnología. Pye hizo contribuciones significativas a las comunicaciones móviles, la televisión independiente y la videovigilancia. Entre sus productos menos conocidos se incluyen el primer marcapasos electrónico y la primera central telefónica digital.
Esta exposición destaca algunos de los muchos logros de la empresa y las personas que ayudaron a hacerlos realidad.
2. Pye: una empresa familia
William George Pye provenía de una familia de fabricantes de instrumentos científicos. Comenzó a fabricar instrumentos para escuelas y universidades en el cobertizo de su jardín en 1896. Este fue el comienzo de WG Pye & Co.
William George comenzó su carrera en Cambridge Scientific Instrument Company a los 14 años. Su padre, William Thomas Pye, era el capataz. Sus colegas describieron a William Thomas como un buen trabajador, pero obstinado y «un personaje peculiar».
William George adquirió más experiencia en Londres y en el Laboratorio Cavendish de la Universidad de Cambridge antes de iniciar su propio negocio. Era un joven ambicioso. Su padre se unió a él como socio y su esposa y sus dos hermanos también lo ayudaron.
El hijo de William George, Harold, se graduó en el St John's College en 1923. Pronto se convirtió en socio del negocio familiar. Harold, junto con otro socio, Thomas Robinson, supervisaron el salto a la fabricación de radios. Produjeron una nueva gama de radios que rápidamente fueron un éxito comercial y ayudaron a establecer la reputación de la empresa.
En 1928, William George vendió la parte dedicada a las radios del negocio. WG Pye & Co continuó como fabricante de instrumentos científicos bajo la dirección de Harold.
William George se retiró en 1930 y murió en 1949. Harold vendió WG Pye & Co a Charles Orr Stanley en 1949 y se convirtió en granjero en Essex. Murió en 1986.
3. CO Stanley
Charles Orr Stanley (conocido como CO) compró la sección de fabricación de radios de WG Pye & Co en 1928, cuando tenía solo 29 años. Antes que muchos otros, CO supo ver el gran potencial de la radio. Fue la fuerza impulsora detrás de la expansión y el éxito de la compañía.
Al principio, CO fue el consultor de publicidad de Pye. En 1928, William George Pye le pidió a CO que ayudara a vender la parte de radio del negocio a la empresa holandesa Philips. Cuando estas negociaciones fracasaron, CO se ofreció a comprarla él mismo. William aceptó, sin saber que CO no tenía suficiente dinero para cubrir el cheque que escribió en el momento. CO viajó inmediatamente a Londres para convencer a su escéptico director de banco de que le prestara el dinero. Después de demostrarle una radio portátil Pye 25, CO le convenció.
A finales de ese mismo año, CO fundó Pye Radio Ltd. La nueva empresa fue valorada en el doble de lo que él había pagado. A partir de ese momento, CO desarrolló una empresa internacional con múltiples productos.
En reconocimiento al trabajo pionero de la empresa durante la Segunda Guerra Mundial, el rey le otorgó el título de comandante de la Orden del Imperio Británico (CBE, por sus siglas en inglés).
Después de la guerra, CO fue un gran defensor de la libre empresa. En particular, presionó al gobierno para la introducción de la televisión comercial.
CO fue un líder firme y decisivo que inspiró a los demás. Un exempleado dijo: «Todavía lo recuerdo como una de las personalidades más cautivadoras que he conocido. Creo que si me hubiera dicho que saliera y caminara sobre el agua, lo habría intentado».
Cuando CO se jubiló en los años setenta, regresó a su Irlanda natal. Falleció en Cork en 1989.
4. El desarrollo de Pye
William George Pye fundó WG Pye & Co. en 1896. La empresa fabricaba instrumentos científicos para escuelas y universidades en grandes cantidades y creció rápidamente. El éxito de la empresa en la fabricación de equipos mecánicos y eléctricos hizo que se expandiera y reubicara varias veces en Cambridge. Para 1913, ya empleaba 40 personas.
Durante la Primera Guerra Mundial, la compañía aumentó su personal a 100 trabajadores para satisfacer la demanda de equipo militar. Entre sus productos se incluían:
- Localizadores de altura para aviones,
- Telescopios especiales,
- Visores para armas,
- Lámparas de señalización.
Después de la guerra, WG Pye & Co. tuvo que encontrar nuevos mercados, por lo que ingresó al emergente sector de los radios domésticos. A medida que la BBC expandía su servicio, más personas querían «sintonizar» y el negocio creció.
Sin embargo, en esencia, William era un fabricante de instrumentos. En 1928, Charles Orr Stanley (CO) compró la sección de fabricación de radios. Ese mismo año, fundó Pye Radio Ltd. como una empresa pública. WG Pye & Co. continuó fabricando instrumentos científicos como empresa independiente.
Bajo la dirección de CO, el negocio de la radio creció rápidamente y, a principios de los años 30, producía más de 40 000 radios al año.
En 1936, la empresa, ahora llamada Pye Ltd., lanzó sus primeros televisores. Dos años después, desarrolló un diseño innovador de televisor capaz de recibir señales a mayor distancia. Partes de este televisor se utilizaron en el equipo de radar aerotransportado británico durante la Segunda Guerra Mundial. El desarrollo posterior de televisores fue interrumpido por la guerra.
5. Pye durante la Segunda Guerra Mundial
Durante la Segunda Guerra Mundial, la Pye pasó de ser una pequeña emisora de radio local, a convertirse en una respetada empresa de productos electrónicos en auge. Fue una de las siete empresas a las que se les confiaron los secretos de los radares nacionales.
En mayo de 1939, los creadores del primer radar aerotransportado estudiaron una televisión de Pye. Esta utilizaba la válvula Philips EF50, que era excelente para amplificar señales, una característica fundamental para un radar. Por lo tanto, el diseño de Pye se utilizó en el equipo de radares de interceptación, permitiendo así ahorrar meses de trabajo. Desde la primera noche de la guerra, los aviones de combate británicos disponían del equipo necesario para detectar y atacar a los bombarderos enemigos.
En septiembre de 1939, Pye fue la encargada de desarrollar una red de radares costeros para detectar aviones en vuelo rasante. Esta instaló 52 estaciones con el nombre en clave Chain Home Low.
El gobierno necesitaba además una empresa que solucionase los problemas de las radiocomunicaciones. Los Profesores de la Universidad de Cambridge sugirieron a Pye por sus vínculos familiares con los laboratorios de la Universidad.
El ejército contrató los servicios de Pye para fabricar una radio portátil fácil de llevar en una mochila para los soldados de infantería. La empresa adaptó un diseño gubernamental existente en seis semanas. Posteriormente diseñó muchos otros equipos de radio para vehículos militares y soldados paracaidistas.
Durante la guerra, la mano de obra estaba formada en su mayoría por mujeres. Construían las piezas de los equipos en pueblos del este de Inglaterra, antes de ensamblarlas y probarlas en Cambridge. Esto se hacía para reducir las pérdidas si Cambridge era bombardeada.
Como reconocimiento a su contribución durante la guerra, Pye recibió 200 000 libras (equivalentes a más de 7 millones de libras en la actualidad). Sus diseñadores también fueron premiados con 20 000 libras (alrededor de 700 000 libras actuales) por su trabajo pionero.
6. Pye Telecommunications Ltd
Pye trabajó en la radio militar a lo largo de la Segunda Guerra Mundial. Esto le permitió crear Pye Telecommunications Ltd (Pye Telecom) en Cambridge en 1944. Durante los siguientes treinta años, se convirtió en el principal exportador mundial del sector de las radiocomunicaciones. En 1966 recibió el Premio de la Reina a la Industria por su éxito en el mercado internacional.
El presidente del Grupo Pye, Charles Orr Stanley, fundó la empresa porque predijo que la revolución de las radiocomunicaciones se produciría en el periodo de posguerra. Reunió a un pequeño grupo de diseñadores que habían trabajado en aparatos inalámbricos para el ejército.
En 1946, la empresa ya había fabricado la primera radio móvil bidireccional para coches de policía. Además de radios bidireccionales para vehículos, el sistema incluía el equipo necesario para transmitir mensajes por todo el país. Estos fueron los primeros modelos de unos productos que se convirtieron en la espina dorsal del éxito de Pye Telecom.
En la década siguiente, Pye Telecom desarrolló numerosos e innovadores productos militares y comerciales. En 1947, instaló radios móviles en los taxis de Cambridge. Se trataba del primer sistema para vehículos comerciales en Gran Bretaña. Las radios Walkiephone de Pye Telecom, se utilizaron en la primera expedición exitosa al Everest en 1953. Además, sus radios portátiles PF1 para la policía aparecieron en el programa de televisión Z-Cars en los años sesenta y setenta.
John Brinkley dirigió Pye Telecom de 1948 a 1967, cuando Philips Electronics compró la empresa.
Pye Telecom creció hasta convertirse en el activo más próspero del Grupo Pye. Cuando alcanzó su punto álgido, tenía 3000 empleados en todo el mundo y facturaba alrededor de 200 millones de libras.
Translated and proofread by María Rodríguez Iglesias, Mihaela Porusniuc and Marta Moreno Navarrete as part of the SAAM Project, University of East Anglia (UK)